El último fallo detectado por la compañía de seguridad Rapid7 en el osito de peluche Smart Toy Bear, de Fisher-Price, es sólo otro aviso de los problemas que puede ocasionar la nueva generación de juguetes conectados.
Javier López Tazón / El Mundo, 04/02/2016
El aspecto de las nuevas Barbies, muñecas, peluches en general, continúa siendo el mismo que hace unos años, pero ahora tienen una cualidad que les hace especialmente atractivos. Preguntan, responden, interactúan, se conectan con Internet, toman fotos... Pero no son sólo más atractivos para los niños, también para los hackers. De hecho, a mediados de noviembre, el fabricante de juguetes electrónicos Vtech sufrió un ataque que dejó al descubierto datos, fotos y fichas de casi seis millones y medio de niños de todo el mundo y casi cinco millones de padres.










