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| La repostera Ka-Mon-Pron Buadaeng, en su nueva pastelería asiática de Cuatro Caminos. / Gus de la Paz |
Puede que sea una de las pastelerías más diferentes de A Coruña, pero también es una de las más escondidas. Y es que casi hace falta ir a propósito para dar con ella. "La gente no sabe que estoy aquí, pero tengo un mostrador para los que pasen por delante. Les gusta probar cosas distintas, sobre todo a los más jóvenes", asegura Ka-Mon-Pron Buadaeng en su nuevo local del barrio de Cuatro Caminos.
Desde que se instaló allí hace unas semanas, la pastelera tailandesa ha llenado de olor a bizcocho y fruta las galerías comerciales de Ramón y Cajal, donde reluce en un intenso rosa el rótulo con su nombre. Debajo, en un pequeño expositor, ofrece a diario una contenida remesa de pasteles y panes de origen asiático, desde dulces coreanos hasta chinos, japoneses y, por supuesto, de Tailandia, el país desde el que llegó hace ya cerca de una década.




