S. Antón / LA VOZ, 30/11/2017
Reducir el consumo energético entre un 20 y un 30 %, y mejorar sensiblemente la calidad del efluente eliminando hasta en un 95 % la cantidad de materia orgánica y en un 90 % el nitrógeno son los beneficios que aportará la aplicación de nuevas tecnologías en el tratamiento de aguas residuales de la industria conservera. Son algunos de los objetivos que se han fijado los socios del proyecto Life Seacan, que lidera Cetaqua Galicia (Centro Tecnológico del Agua), en el que participan lasuniversidades de Vigo y Santiago, y que cuenta con la colaboración de Anfaco.
![]() |
OSCAR VAZQUEZ |
Alberto Sánchez, gerente de Cetaqua, señala que los sistemas que las conserveras utilizan en la actualidad para eliminar la contaminación del agua que vierten, bien a la red, bien directamente al mar, tienen más de un siglo, «por lo que es fácil entender que son perfeccionables», afirma. Añade que lo que están buscando son tratamientos alternativos que, con un menor coste de explotación, incremente los beneficios medioambientales.