R. Romar / LA VOZ, 25/11/2016
Restaurar los suelos contaminados, tanto por metales pesados como por pérdida de materia orgánica; mejorar su fertilidad y adaptarlos para que tengan una mayor capacidad de secuestrar dióxido de carbono de la atmósfera; aumentar la biodiversidad y optimizar su productividad con alternativas como el aprovechamiento energético para biomasa. Y todo ello a partir de la acción natural de las propias plantas, seleccionadas por sus características para crecer en ambientes hostiles. Es el proyecto europeo, financiado con 1.300.000 euros, que coordinará desde Galicia el grupo de Microbiología del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (CSIC), en colaboración con la Universidade de Santiago, y en el que participarán socios de España, Francia y Portugal. El objetivo propuesto es posible gracias a las técnicas de fitogestión, que ya se han aplicado de forma experimental en Galicia, pero de lo que se trata es de demostrar en una muestra amplia europea que son útiles, eficaces, menos invasivas e incluso más baratas que los actuales procedimientos de ingeniería aplicados al suelo.








