P. Calveiro / La Voz 08 de julio de 2014
Vuelan. Trepan por las paredes. Desafían las leyes de la naturaleza. Hacen real lo que parecía imposible. Son el Cirque du Soleil y pocas veces defraudan. En San Sebastián, la primera parada de su tour español de despedida con Dralion, el público se deshizo en aplausos. Más de dos minutos y medio dando palmas al elenco de artistas internacional. A quienes les arrancaron sonrisas, a quienes les emocionaron y a quienes les hicieron contener la respiración. Esta semana llegan a Compostela, en donde estarán entre los día 10 y 20 de julio, dispuestos a encandilar -una vez más- al público gallego.
Dralion es uno de los espectáculos más veteranos del Cirque du Soleil. Lo han visto más de once millones de personas en todo el mundo desde que se presentó en Canadá, en 1999. Tras cinco lustros bajo la gran carpa, en los que se han ido sumando cambios y nuevas incorporaciones, la función toca a su fin y se despedirá definitivamente el próximo mes de enero. «Es un plus. Estamos dando lo máximo y disfrutando de cada pase conscientes de que esto se acaba», señala Facundo Giménez, un argentino de 29 años que se unió al elenco hace cerca de cuatro.








