ABC.ES, 22/04/2018
Después de una acalorada discusión con su madre, el niño fue a por la cartera de su madre y se llevó las tarjetas de crédito de la familia con las que se pagó su soñado viaje a Bali. Según los medios australianos, después de asegurar la tarjeta de crédito de su familia, Drew persuadió a su abuela para que le entregara su pasaporte.Los niños dificílmente hacen caso a los padres a la primera sin rechistar, pero no les termina quedando otra aunque vuelvan a incurrir en la travesura. El caso de un niño de 12 años australiano, en cambio, rompe todos los esquemas cuando su madre le dijo, contra su voluntad, que no irían a Bali. Poco importó.
Investigó a las aerolíneas que vuelan a Denpasar, Bali, y se dio cuenta de que solo había una que permitía que los niños de 12 años viajen solos sin una carta de sus padres.










