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| J.M.C |
Hasta ahora, eliminar el plástico de los envases de carne y pescado parecía imposible. El cartón no resistía bien la humedad, las alternativas compostables presentaban problemas para el termosellado y, para colmo, encarecían el embalaje. El plástico seguía ganando por goleada: está presente en cerca del 90 % de los envases alimentarios, según estima Ingamark. Pero una empresa de O Porriño asegura haber encontrado la fórmula para competir con él en precio, resistencia y conservación.
Ingamark, líder en la venta de envases alimentarios en Galicia —«suministramos a más de la mitad de las empresas gallegas que envasan sus productos», destaca su director comercial, José Manuel Caballero—, acaba de lanzar bandejas de pulpa de eucalipto y películas de origen vegetal que prometen conservar los alimentos sin encarecer su envasado. «Creemos que estos productos pueden provocar una pequeña revolución en el envasado de alimentos», afirma Julián Gallego Rodríguez, CEO de Ingamark. La firma los presentó en Conxemar, donde despertaron el interés de grandes envasadores de pescado fresco y congelado y cerró sus primeros acuerdos comerciales.
